Las luces que brotan de la tierra
supieron elevarse a su destino,
porque tenerte será mi camino.
Entonces en medio de la sierra
será tu mirada la que me aferra.
Juguemos los dos a lo eterno,
prometamos algo que solo los dos sabremos.
Y ahora toca mi silencio con tu lengua,
resplandece al brillo de la noche
cuando el azul del cielo condena.
¡Oh, Fiel caballero que me resguardas!
Recorre todo mi ser con tu espada.
Ahora el infinito conoció cuál fue el momento
para la unión de almas en la estocada.
aún así jamás se hubiese visto tal tormento.
Incertidumbre que deparas en mi futuro,
Enséñame qué es eso de "lo mío es tuyo"
Puesto que soy yo quien mira la soledad.
Esperanza puede ser aquello a lo que llaman amar,
Por ahora, mírame, y dime cuán mas he de sufrir...
No hay comentarios:
Publicar un comentario